lunes, 27 de febrero de 2012

-XVIII- Encontrarte



He concluído
He practicado la vida rutinaria
He conversado desde el milagro
hasta el santo
desde la gloria al fracaso
He platicado con gente honorable
y otras que dejan mucho que desear
He desarrollado la asertividad
o al menos eso me gusta creer
haber sido un quijote digno de honor

He visto maravillas dignas
belleza que ilustra
mujeres hermosas
y no tanto
Sonrisas de pentagrama
y algunas poco armoniosas
Ojos curiosos
y esquivos...
Voces de sinfonía
y otras de carretera

He observado cosas que me dejan sin habla
sin saliva
sin ideas
sin reacción
sin precisión

Te he visto a vos

He conocido poco
y quisiera saber acerca del resto
Maravillarme o desencantarme
Tener paciencia
y luego perderla para recuperarla
Que te enojes y yo me enoje
que te rías y yo me ría porque te ríes
Y sería agradable

Sé que me gustaría encontrarte y extrañarte
aunque te escondas
y sería atractivo
Encontrar a una joven novedosa
que guarda y encanta
que aunque no se lo crea
me parece mágicamente interesante
merecedora de atención
de algunos alagos
y cariño

Te encontraría a vos




[Diego Valdés León]

martes, 21 de febrero de 2012

-XVII- Te he visto



Estos días vi estrellas gigantes
que quizás no brillan como antes
que quizás pasaron mucho tiempo esperando allá arriba
en aparente calma y esperanza
de ser captadas por aquella muchacha
de ojos oscuros y profundos
como el cielo nocturno del sur

He caminado, estos días
por sendas tortuosas y enmarañadas
y he luchado lleno de constancia
contra sombras misteriosas
para llegar a la luz blanca de su piel
y charlar un rato a solas con ella

He visto cómo se ilumina la penumbra con esas estrellas
y me he fijado en que cada noche se apagan más y más
Hoy he visto mi ilusión reflejada
y me he enterado que no tenía futuro en el cielo de sus ojos

Me he dado cuenta que soy un cuerpo
que viaja y viaja directo a estrellarse en el mar
Alejado de ella por el recuerdo de un día de su pasado
que sin embargo sigue siendo presente

Yo extinguiría cada una de mis estrellas
con tal que se quedara bajo mi cielo
mas a pesar de estas circunstancias sólo ella puede decidir
Sólo ella puede elegir entre salvar estas tenues luces
o dejar que se extingan y se pierdan para siempre




[Diego Valdés León]

sábado, 7 de enero de 2012

-XVI- Duerme mi Constancia




Descansa de tu cuerpo delicado
de tu ser sin faltas
de tu travieso par de ojos esquivos
de tu mente que exhala tranquilidad

Descansa porque ya haz hecho mucho
tan sólo estando presente
aunque sean cinco minutos al día

Cerrando los párpados
es como si por un instante fueras transparente
asi como un aire misterioso y refrescante
que sopla en mis ojos

Podría desmayarme
podría incluso volverme inerte
y aún asi recordar ese viento que evoca tu rostro en sueños
y huele a amor

Descansa porque hiciste lo que pocas lograron
tan sólo caminando sobre mi frente
tan sólo brincando en mis pestañas...

Un consuelo a una plegaria
nacida de mí para tener la excusa de tropezar contigo
y que en el momento de caer encuentres en mi pecho
el apoyo de tu cuerpo
y la razón de seguir sonriendo

Descansa porque tal vez ya haz hecho
todo lo que eres capaz de hacer
aunque sólo sea mirarme un segundo al día

Descansa pues es probable que ya hayas hecho
todo lo posible por mí
tan sólo con estar ahí durmiendo
tan sólo con respirar lo que yo respiro
aunque no sientas el mismo aroma...

Tan sólo con existir
aqui en mi mundo



[Diego Valdés León]

domingo, 9 de octubre de 2011

Carta para


Querida:

He estado tanto tiempo viajando que no he tenido tiempo para tomar una pluma y escribirte. Lo primero es darte una disculpa por ser tan ingrato y parecer olvidado de todo lo que nos une, mas no lo creas, por dios no lo creas.

Los días por estos mundos han estado de lo más inestables, tanto como el ánimo de un ser humano. Me da para pensar en ¿por qué inconscientemente pensamos que somos lo único vivo y lo único importante? Creo que tengo la respuesta, se llama egoísmo. Es verdad que somos así porque nos importa sólo lo propio, en respuesta al pánico a lo ajeno, aunque es por lo mismo que tengo este lazo que me ata a ti, ¿no es maravilloso?
He hablado con mucha gente, son personas agradables a donde quiera que vaya y muy amables también. Me tratan como si fuera de su familia, me acogen en su hogar y me dan abrigo y protección de la oscuridad de la noche.
Lo he pasado muy bien en general y he vivido un tiempo casi sin preocupaciones, aunque mis sueños nunca me dejaron tranquilo pues tu recuerdo me llamaba cada noche a extrañarte y preocuparme por ti. Y el destino es tal que me hizo llegar una carta con noticias que hicieron realidad mis sueños, sin embargo más de lo podría haber esperado en mi vida. Me quedé pasmado, petrificado en mi asiento de tren estilo europeo sin poder creer una palabra de las que sujetaba aquella carta. Lamento día tras día de este viaje el estar tan pero tan alejado de tu ser y no poder correr a tus brazos para proteger de lo que daña a mi querida.
Sea donde sea que estés piensa que cada día de este viaje que hago me está acercando a ti, porque así son las travesías, con su ida y su vuelta, y en esta no hay excepción pues todo está terminando.
Sé que estarás bien todo lo que hemos vivido me lo dice. No tengas miedo a continuar, pues haz comenzado otro viaje, uno que yo también emprenderé al término de este. Elévate a un lugar muy alto, más alto que las mismas tierras chilenas, más alto que la misma cordillera y las nubes que la rodean; y respira fuerte como si nunca lo hubieras hecho, porque estoy seguro que ahí arriba el aire es inmensamente mejor que este. Abre tus brazos y baila, giro tras giro sin arrepentimiento del que has dado. Que mires hacia atrás sin rencores sino con esperanza de aprender a seguir subiendo y de que arriba es aún más limpio lo que llena tus pulmones y espérame en lo más alto que ahí me encontrarás y seremos los dos como siempre ha sido.





[Diego Valdés León]