lunes, 20 de agosto de 2012

Personificación



A veces la miro por largos momentos como si ya no hubiera otro, como si todo lo que se entiende por sentir se resumiera a aquella imagen quieta, a la silueta firme e implacable... a esas seis líneas suyas que son capaces de decirlo todo.

A veces la miro y pienso en el montón de cosas que querría y sería capaz de decirle, más sé que entre todas las posibles respuesta, la más exacta es su silencio. Ah... mis manos tiemblan.

A veces caigo en repetir una y otra vez las mismas preguntas para recibir el gesto acostumbrado, y no digo que eso me moleste. Es sólo que usted ya sabe que siempre deseo llegar de una manera sublime.

A veces la miro y digo: '¿Qué es lo que tiene que me complementa tan bien? ¿Qué es lo que lleva que me hace tan bien?' Y no es una manera materialista de comportarme, de decir que me agradas, sino una manera profunda, quizás casi cómica de escribir con palabras, ni tan lindas, que me gusta mi Guitarra.

Es en las últimas consecuencias, la personificación de mi tacto.



(Diego Valdés León)

miércoles, 4 de julio de 2012

Chau número tres




Te dejo con tu vida 
tu trabajo 
tu gente 
con tus puestas de sol 
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza 
te dejo frente al mundo 
derrotando imposibles 
segura sin seguro. 

Te dejo frente al mar 
descifrándote sola 
sin mi pregunta a ciegas 
sin mi respuesta rota. 

Te dejo sin mis dudas 
pobres y malheridas 
sin mis inmadureces 
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas 
a pie juntillas todo 
no creas nunca creas 
este falso abandono.

Estaré donde menos 
lo esperes 
por ejemplo 
en un árbol añoso 
de oscuros cabeceos.


Estaré en un lejano 
horizonte sin horas 
en la huella del tacto 
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido 
en cuatro o cinco pibes 
de esos que vos mirás 
y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar 
de tu sueño en la red 
esperando tus ojos 
y mirándote.



[Mario Benedetti]

martes, 22 de mayo de 2012

-XXI- Son los pasos




Ah, si son los pasos 
los que nos hacen jugar 

De un lado a otro 
ellos nos hacen jugar 
con maniobras inesperadas
mas no me quejo de ello
pues ahí está lo divertido 
del día que compartimos
Unos, nos tienen sentados 
hombro con hombro 
y otros 
nos hacen dirigir rumbos 
en veredas distintas 
pero hermanas 

Mas no creas que esos pasos 
no son parecidos, claro que no 
porque esos que das tú 
puede que estén siendo traviesos 
 y que al final del día 
te terminen llevando
despacito detrás de los míos

No vaya a ser la casualidad 
de que sin previo aviso 
éstos decidan imitar los tuyos 
y me hagan dar media vuelta 
y caminar sin saber donde 

Qué energía me haría derrochar 
tal curiosa caminata 
y no sorpresa, sino más bien agrado
de pronto chocar 
con una frente conocida

Ah, si son los pasos 
los que me hacen chocar

Si son ellos los culpables 
de este encuentro cómplice 
de pasos que buscan compañía 
 mas no me quejo de ello
pues ahí está lo divertido 
del día que compartimos 

Porque no hablamos tanto 
como para incomodar 
Porque saludamos 
y luego damos la espalda perturbados 
Porque te miro y tu me miras 
y ambos esquivamos para no sentir la culpa 
 Porque puedo escribirte 
y no saber si te gusta lo que escribo 
Porque chocamos las frentes 
y luego risas
Porque ahí está lo inigualable 
de ser nosotros dos





[Diego Valdés León]

viernes, 27 de abril de 2012

-XX- Un lindo gesto



Qué raras son las notas de esta guitarra 
surgiendo de mi mano 
dedicadas 
a ti
Qué raro es el sentido de este escrito 
siendo que no tiene 
ningún sentido
práctico

¿Está todo bien? 
Creo que podrías decirlo 
sin titubeo 
'Cosas perfectas 
para mí'
Marcha según un orden casi natural 
casi propio 
como si hubieras dado a luz 
infinitas maneras 
de ser feliz 
de saber verte feliz 
y hacerme verlo...

Tengo capacidad de dar sentido 
al momento en que empezó 
hace una semana y horas atrás 
Tengo palabras para quejarme 
en cada día 
de que mientras yo intento llegar 
tú ya estás en los brazos de él 
del hombre sin rostro 
ese que ganó 
sin tener competencia 
y que a pesar de eso
aunque hubiera intentado correr 
ya estaba cojo 
sin nada para afirmar mi espalda 
sin siquiera poseer derecho a lamentarme 
pues nunca me hiciste 
merecedor 
de tu mano

Vivir a la sombra de otro 
eso 
mi linda 
créeme 
es más triste 
de lo que puedas imaginar 

Entonces 
¿Esto está bien? 
Creo que ahora no podrías decirlo 
no te culpo 
Me dirías 'no se' 
'me voy' 
Y yo diría 'lo lamento' 
'soy inocente de conocerte' 
'me iré' 
Y sería honesto 
hacerte conocer 
mi pena
y acercarte a mí
Seria 
incluso 
un lindo gesto





[Diego Valdés León]





jueves, 26 de abril de 2012

Tema IV - Crítica del Orgulloso


Tiempo de calma absurda, tiempo de paz sin guerra previa. Cuanto menos se llora más se busca un grito de liberación hacia un tiempo sin nada que guarde intención o motivación.
Y que puedo agregar a una situación de caída bruta, ¿sentido?... No. Ni siquiera estando a punto de reventarme podría llorar, ¿para qué? ¿Para dar gusto al oculto capricho de nene de kinder que despide a su madre que se desprende de su presencia? Aún hay egocentrismo que no abandona como para ser tan humilde... con lo que tengo ahora sólo me basta para criticar.
Ahora puedo decir que me molesta la gente que es sólo boca, sólo voz y de ahí hacia afuera; una mujer con cara de baba, un hombre con cara de vacío, cara de quiero al mejor pero que me haga peor... puedo decir que me molesta la amistad falsa, la carne helada, la cerveza tibia, la aglomeración de gente sin ética, el conjunto de seres vacíos de moral, el engaño poco inteligente, la mentira sin ingenio, el instinto de animal que se dibuja sobre la realidad, la motivación ridícula de ser menos, de ser tosco, de ser simio, y poco de lo que se llama ''humano'', sí, señoritas y caballeros, así se ven.
Tengo tan poca humildad que no podría gastar palabras para alagar a alguien porque me dañaría el orgullo. Tan sólo busco algo concreto, algo que sepa que es verdad en los que rodean las calles de la rutina y, a parte de eso, ¿qué más puedo agregar?

Ah, si... me agrada la gente honesta.





[Cartas, Diego Valdés León]




viernes, 20 de abril de 2012

-XIX- Me conozco soñador



Me conozco bailarín de noches en vela
y en cada secuencia
mis giros se confunden
en formas que solo los sueños darían sentido

Mis movimientos y técnicas
Tu sonrisa se apodera de mis brazos
me hacen abrazar instantes
guardar memorias y estancias

En mi danza todo lo puedo hacer
incluso detalles que no muchos son capaces de ver
y se pierden por banalidades
que hacen extraviar la ternura

Podría traer una flor de cerezo de Japón
o un copo de nieve de los que caen en Londres
Posarlos sobre tus manos y ver que ellas
son más hermosas que cualquier regalo extranjero

Podría hacer reír a la luna
y llorar al sol
y que de esa lluvia dorada se adorne
la escultura de tu cuerpo

Podría hoy, ser un ave cantora
Ser guitarra y violín
y llenar de melodía el contorno de tus oídos
para que escuches mis cariños
y se graben en la cinta de tus recuerdos

Me conozco trovador
para una generación que ve perdida la belleza
de ser poeta
y alagar con palabras honestas
la calidez de tu persona

Me conozco soñador de tu ser
y mundos nuevos para que se cumplan
mis deseos
de estar
con
vos



[Diego Ignacio Valdés León]

lunes, 27 de febrero de 2012

-XVIII- Encontrarte



He concluído
He practicado la vida rutinaria
He conversado desde el milagro
hasta el santo
desde la gloria al fracaso
He platicado con gente honorable
y otras que dejan mucho que desear
He desarrollado la asertividad
o al menos eso me gusta creer
haber sido un quijote digno de honor

He visto maravillas dignas
belleza que ilustra
mujeres hermosas
y no tanto
Sonrisas de pentagrama
y algunas poco armoniosas
Ojos curiosos
y esquivos...
Voces de sinfonía
y otras de carretera

He observado cosas que me dejan sin habla
sin saliva
sin ideas
sin reacción
sin precisión

Te he visto a vos

He conocido poco
y quisiera saber acerca del resto
Maravillarme o desencantarme
Tener paciencia
y luego perderla para recuperarla
Que te enojes y yo me enoje
que te rías y yo me ría porque te ríes
Y sería agradable

Sé que me gustaría encontrarte y extrañarte
aunque te escondas
y sería atractivo
Encontrar a una joven novedosa
que guarda y encanta
que aunque no se lo crea
me parece mágicamente interesante
merecedora de atención
de algunos alagos
y cariño

Te encontraría a vos




[Diego Valdés León]

martes, 21 de febrero de 2012

-XVII- Te he visto



Estos días vi estrellas gigantes
que quizás no brillan como antes
que quizás pasaron mucho tiempo esperando allá arriba
en aparente calma y esperanza
de ser captadas por aquella muchacha
de ojos oscuros y profundos
como el cielo nocturno del sur

He caminado, estos días
por sendas tortuosas y enmarañadas
y he luchado lleno de constancia
contra sombras misteriosas
para llegar a la luz blanca de su piel
y charlar un rato a solas con ella

He visto cómo se ilumina la penumbra con esas estrellas
y me he fijado en que cada noche se apagan más y más
Hoy he visto mi ilusión reflejada
y me he enterado que no tenía futuro en el cielo de sus ojos

Me he dado cuenta que soy un cuerpo
que viaja y viaja directo a estrellarse en el mar
Alejado de ella por el recuerdo de un día de su pasado
que sin embargo sigue siendo presente

Yo extinguiría cada una de mis estrellas
con tal que se quedara bajo mi cielo
mas a pesar de estas circunstancias sólo ella puede decidir
Sólo ella puede elegir entre salvar estas tenues luces
o dejar que se extingan y se pierdan para siempre




[Diego Valdés León]

sábado, 7 de enero de 2012

-XVI- Duerme mi Constancia




Descansa de tu cuerpo delicado
de tu ser sin faltas
de tu travieso par de ojos esquivos
de tu mente que exhala tranquilidad

Descansa porque ya haz hecho mucho
tan sólo estando presente
aunque sean cinco minutos al día

Cerrando los párpados
es como si por un instante fueras transparente
asi como un aire misterioso y refrescante
que sopla en mis ojos

Podría desmayarme
podría incluso volverme inerte
y aún asi recordar ese viento que evoca tu rostro en sueños
y huele a amor

Descansa porque hiciste lo que pocas lograron
tan sólo caminando sobre mi frente
tan sólo brincando en mis pestañas...

Un consuelo a una plegaria
nacida de mí para tener la excusa de tropezar contigo
y que en el momento de caer encuentres en mi pecho
el apoyo de tu cuerpo
y la razón de seguir sonriendo

Descansa porque tal vez ya haz hecho
todo lo que eres capaz de hacer
aunque sólo sea mirarme un segundo al día

Descansa pues es probable que ya hayas hecho
todo lo posible por mí
tan sólo con estar ahí durmiendo
tan sólo con respirar lo que yo respiro
aunque no sientas el mismo aroma...

Tan sólo con existir
aqui en mi mundo



[Diego Valdés León]

domingo, 9 de octubre de 2011

Carta para


Querida:

He estado tanto tiempo viajando que no he tenido tiempo para tomar una pluma y escribirte. Lo primero es darte una disculpa por ser tan ingrato y parecer olvidado de todo lo que nos une, mas no lo creas, por dios no lo creas.

Los días por estos mundos han estado de lo más inestables, tanto como el ánimo de un ser humano. Me da para pensar en ¿por qué inconscientemente pensamos que somos lo único vivo y lo único importante? Creo que tengo la respuesta, se llama egoísmo. Es verdad que somos así porque nos importa sólo lo propio, en respuesta al pánico a lo ajeno, aunque es por lo mismo que tengo este lazo que me ata a ti, ¿no es maravilloso?
He hablado con mucha gente, son personas agradables a donde quiera que vaya y muy amables también. Me tratan como si fuera de su familia, me acogen en su hogar y me dan abrigo y protección de la oscuridad de la noche.
Lo he pasado muy bien en general y he vivido un tiempo casi sin preocupaciones, aunque mis sueños nunca me dejaron tranquilo pues tu recuerdo me llamaba cada noche a extrañarte y preocuparme por ti. Y el destino es tal que me hizo llegar una carta con noticias que hicieron realidad mis sueños, sin embargo más de lo podría haber esperado en mi vida. Me quedé pasmado, petrificado en mi asiento de tren estilo europeo sin poder creer una palabra de las que sujetaba aquella carta. Lamento día tras día de este viaje el estar tan pero tan alejado de tu ser y no poder correr a tus brazos para proteger de lo que daña a mi querida.
Sea donde sea que estés piensa que cada día de este viaje que hago me está acercando a ti, porque así son las travesías, con su ida y su vuelta, y en esta no hay excepción pues todo está terminando.
Sé que estarás bien todo lo que hemos vivido me lo dice. No tengas miedo a continuar, pues haz comenzado otro viaje, uno que yo también emprenderé al término de este. Elévate a un lugar muy alto, más alto que las mismas tierras chilenas, más alto que la misma cordillera y las nubes que la rodean; y respira fuerte como si nunca lo hubieras hecho, porque estoy seguro que ahí arriba el aire es inmensamente mejor que este. Abre tus brazos y baila, giro tras giro sin arrepentimiento del que has dado. Que mires hacia atrás sin rencores sino con esperanza de aprender a seguir subiendo y de que arriba es aún más limpio lo que llena tus pulmones y espérame en lo más alto que ahí me encontrarás y seremos los dos como siempre ha sido.





[Diego Valdés León]

sábado, 23 de julio de 2011

-XV- Cinco minutos hacia el Mar




He llegado al atardecer de mi felicidad
donde sólo hilos de luz dan calor
a la carretera ya no transitada

Me encuentro yendo
hacia lo más profundo
Inevitablemente me adentro
sin que me detengan
pues miro a ambos lados
buscando
y no encuentor a nadie

Me he dado cuenta
que soy el primero
soy el segundo
pero el tercero se ha ido

Sigo caminando rumbo al mar
dando tropiezos
una y otra vez con el mismo nombre
Soledad

Y pienso en esa Soledad compañera
la Soledad fría, la ingrata, la vanidosa
Soledad orgullosa, testaruda y envidiosa
aquella Soledad de historias interesantes
con prólogos tristes y epílogos peores
La Soledad maldita, bastarda y mal nacida
pero tambien esa agujereada, melancólica...
enamorada

Ahora que he llegado al mar
rocosas costas de su tierra
yo lejos de ella
ella lejos de mí sin saber cuanto importa
quisiera cerrar los parpados

Ahora que he llegado hasta esta fría lejanía
en el atardecer de mi felicidad
quisiera volver a abrir mis ojos
y reencontrarte después de tanto tiempo
Constancia




[Diego Valdés León]

miércoles, 11 de mayo de 2011

-XIV- Donde te espera


Conmigo
Quédate conmigo
aunque tu naturaleza diga lo contrario
y quieras negarlo tenazmente
tal como la vida te inventó
en un caracter singular
Un encanto de tamaño universal
que viene desde toda América latina
a la mano que se extiende
y me saluda agitándose
sin tramar lo más mínimo
sin esconder ni avergonzar
sin sufrir desgano o arrepentimiento
de encontrarse con la mía propia.


Tengo claro que toda vida tiene un vacío
y que en mi caso ése
eres tú y sólo tú
También tengo claro que de ese corazón
no saldrán promesas
o esperanzas demasiado humanas
Pero si alguna vez me sorprendieses
con un cariño que no sospechaba
me embarcaría en un viaje hacia la casualidad
pero no a cualquiera
sino una que haga descubrirnos
sin interpretación de edades y géneros
sin lectura de manos y nombres
sin paredes que aíslen nuestros mundos
y digan qué es lo que corresponde.


No pretendo llenar una habitación
con monumentos de tu y yo
si no lo quieres
ni de orquestas clásicas con las que suelo volar
Tan sólo pido
un reencuentro con tu persona
en que veas con tus propios ojos
que puedo ser alguien diferente
pero no muy alejado de lo que podría gustarte
Tan sólo pido
que después de tanto diálogo intermitente
al fin desveles
tu destino seleccionado
tu entrega desnaturalizada
tu inmensa feminidad que desconoces
y quieras quedarte donde mi sueño te espera
donde siempre debiste estar
Conmigo.




[Diego Valdés León]

lunes, 25 de abril de 2011

-XIII- Tierra de ti




Me ha parecido tener sueños que tratan tu figura
de país inhabitado en vísperas de una nación sin ley
Un desierto en medio de arenas que puedo poblar
llenar de amaneceres nuevos
de noches sin miedo
y rostros de piedad

Me han visitado sueños solidarios
que me regalan un momento
para poder regalarte un momento
de cariño injustificado
libertad irracional
y un reino de juntos por siempre

Me dotaron de una mirada que desgasta tu espalda
que admira tu ignorancia dirigida
y tu deseoso capricho de por ahora sola
Y también de un animo que aplaude tu carácter desconocido
aquel que no me permite correr por tus calles
ni nadar en tus mares de país inhabitado

Me llenaron de un talento digno de un artista callejero
y un cuerpo que se reparte entre tu delicada ausencia
merecedora de respeto, despreocupada de intenciones
Sin querer me afirmo de tu coraza de piedra mármol
donde resbalan mis distinguidas intenciones y mi entidad entregada
Sólo queda mi voz

Me brotan frases diseminadas
por mi melancólica alma agricultora
gracias a la cual puedo escribir mi rasgado testamento
de anciano sin hogar ni mujer a quien pertenecer
Un viejo entristecido por no corresponder
ni al cielo... ni a la tierra de ti

En medio de la población inexistente
se me escapa una súplica de niño perdido
en la que ruego porque algún día
uno en el que hayas decidido colgar el atuendo de soledad
descubras que soy el único que siempre anheló tu atención
y me ampares en el país del que eres dueña



[Diego Valdés León]

domingo, 10 de abril de 2011

-XII- Tocar tu mano




Tocar tu mano
tocar tus dedos
tocar tu piel
en un segundo
que se estira
hacia un día prolongado
por tu asistencia

Tocar tu compañía
tocar tu risa
tocar tu sonrisa
que irradia y recrea
mi alegría
mi desamparo

Tocar en un momento divertido
en un instante tierno
en una congregación de niños
Tocar... sólo tocar
en una puerta
en un rincón
en un vagón
en una estación

Tu mano aulla mi miedo
y asusta mi susto
y aún asi, sigo escondiéndome
pues algo aún me queda
no me mires, no ahora
ni tampoco nunca
sólo háblame
y recítame

Tocar tu mano con mi mano
tocar tu olor transparente
tocar tus ojos de oriente
y la luz del sol naciente
tras un corazón pintado
en portones y murales

Tocar mi rostro
tocar mis ojos desaparecidos
tocar mi mano
con mi mano
palabra con los labios
tu cariño en el ensueño
tu mano con mi mano



[Diego Valdés León]

viernes, 1 de abril de 2011

Rostro de Vos




Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.

Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.

Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.

Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.

Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.


(Mario Benedetti)

jueves, 20 de enero de 2011

-XI-El joven en el espejo



¡Estoy desesperado! Estos últimos días me he acercado constantemente al espejo de mi habitación. No encuentro explicaciones o razones de valor para decirte el por qué de este comportamiento, sólo entiendo que lo hago.
Miro, analizo, observo lo que hay en él. Parecen líneas trazadas por manos inexpertas en este arte del dibujo y me burlo porque no tienen el mismo talento que las mías. Se siente bien hasta que caigo en cuenta de que esas rayas groseras dan forma a un rostro familiar, ¿lo conozco? Sus ojos, sus labios... esas muecas, esos guiños...
¿Y qué veo? Veo a un joven miserable, un joven que va perdiendo esa llama que hace tiempo atrás se agitaba en su interior y que por esas cosas de la vida se ahogó.

Lo curioso del asunto es que voy al encuentro con ese espejo día tras día y noto los cambios en ese personaje. Sus ojos se enrojecen, los parpados caen y las ojeras se alargan en un gesto desesperado por soltar el llanto. Los labios se apretan para no dejar escapar ruidos animales y el cabello se vuelve pajoso, como una maleza maltratada por una pata de perro. ''Pobre chico'' dije en ese entonces, sin saber lo que me aguardaba el futuro. ''¡Pobre de aquel que no pudo disfrutar lo que tuvo en algún momento!''. ¿Y qué iba a saber yo? Si tan sólo soy un joven travieso y solterón, quizás también amante de la bebida y la noche. Mucho no sabía hasta que llegó el horror a mi corazón.

El día que decidí escribir esto fue el que me acerqué por última vez al espejo de forma inconciente. Fue un día Viernes 21 de Enero en que al ver aquellos ojos llorosos por la pena, esa boca reseca por el trago y ese ceño fruncido por la ira, me di cuenta que eran los deprimentes rasgos de mi rostro. Entonces sólo me vino una pregunta a la mente... ¿Cómo llegamos a esto, Diego?



Diego Valdés León.


martes, 28 de diciembre de 2010

Inmortalidad




Vacante es la palabra, la venganza no tiene lugar en mí ni en ella
No puedo encontrar consuelo en este mundo
Lágrima artificial... el recipiente
apuñalado... voluntarios, el siguiente
Vulnerable, la sabiduría no puede adherirse

Un novillero encuentra un hogar, y un deseo al que aferrarse
Pero hay una trampilla en el sol

Inmortalidad...

Tan privilegiados como una puta
Víctimas solicitadas para el espectáculo público
Barridas hacia el exterior a través de la rendija bajo la puerta
¿Farisaico? ¿Cómo?
Rendido... ejecutado de todas formas
Garabatos disueltos, caja de cigarrillos en el suelo

Un novillero encuentra un hogar, y un deseo al que aferrarse
Pero hay una trampilla en el sol

No puedo detener el pensamiento
corro en la oscuridad
Se acerca una señal de qué camino coger
todos los buenos novilleros deben elegir
Oh, desnudo y vendido, mamá
antebrazo subastado
y pelos en el lavamanos

Los novilleros deben seguir
no pueden quedarse mucho

Algunos mueren sólo para vivir



[Immortality - Pearl Jam]



lunes, 1 de noviembre de 2010

-X- Entre la ensoñación



Repentino, inesperadamente como cada momento
Le hablo a la imagen y escucho esa hoja en blanco
aquella que permaneció tanto tiempo inhabitada
Tiempo de pasos mudos y huellas en la arena

Todo borrado, porque todo se lo llevó bien profundo
bien adentro, en mareas inconcientes de su actuar
desconcertadas por el rumbo en que se dirigen
y preocupadas por el ''donde iremos a parar''

Reflexiono después de tanto chiste y broma
Luego de las cuales me voy perdiendo en el blanco eterno
de esta hoja que cada vez se vuelve más negra, más sucia
y no me doy cuenta que en verdad ya me voy quedando dormido...

Que quizás el viento que sopla me relaja demasiado
me abraza y con ternura intenta llevarme a donde no he conseguido llegar
tal vez porque no tengo esas alas brillantes
que hilan la realidad con un mundo de anhelos

Apoyo los codos en la mesa y el rostro sobre las manos
Me trato de aferrar a lo que siento con todas las ganas
El lápiz cae al suelo y quiero recogerlo, lo juro...
Pero mis piernas de lana me hacen subir sobre una escalera invisible

¿Dónde iré a parar?... no tengo las más remota idea



[Diego Valdés León]

sábado, 30 de octubre de 2010

-IX- De viejo a niño



Desastroso el desnudo
victoriosa la ambición
Un viejo leyendo su periódico matutino
y un niño le hace señas con las manos

¿Qué lee?, tal acción le gusta
aprender cada cosa que se presenta
para ser el importante
para estar contento...

Pero no se da cuenta
No da cuenta de las lágrimas sobre la hoja
que traspasan a la siguiente...
y a la subsiguiente

lo que si nota, es que en cada hoja que voltea
se presentan las mismas gotas marcadas
y le trae el recuerdo de esa muchacha
en cuya foto también están

Se seca los ojos y presta atención al niño
quien sólo tiene dos dedos de su mano izquierda en alto...
El viejo sonríe
''A falta de amor, victoria siempre habrá... muchacho''



[Diego Valdés León]

jueves, 26 de agosto de 2010

-VIII- Mi nena, mi droga, mi caída



Moviéndome dentro del vals, ya sin la botella en la mano, entré dando botes
y me aseguré de encerrar mi presencia entre muros impermeables.

Se escuchó un portazo. Ella me esperaba en el living room con una sorpresa entre manos delicadas; dulces manos, suaves manos incapaces de hacer el menor cariño.

Y lo notó. Notó mi intención de no aparecer frente a frente, de dividirme célula por célula hasta desvanecerme. Asi que tan paciente como la conocí, subió las escaleras dando pasos pesados, esos que tanto me asustaban.

¡Pateó la puerta! Sí bebé, de mi habitación, justo en el punto vulnerable. Haciendo volar cada pedazo de mi armadura de tal manera que dejó mi ser como un mero espectador de un circo de violentos.

Comenzó a hablar unos trabalenguas indecifrables que entraban por mi oído y revotaban en el tímpano. El sonido se hacía agua y el tacto era convertido en azucar dentro de mi cuerpo desgastado. Juntos se combinaban dando lugar a imagenes lánguidas como jalea multicolor.

Entre borrosos contornos distinguía su silueta de danza artística y música clásica, sí nena. La veía enrabiada, furiosa, y resulta que aún asi me parecía tierna y linda, como cuando me enseñaba su lengua a modo de burla.

Se detuvo. Se me acercó hasta rozar sus labios con los míos. Ya sabía lo que se avecinaba, mi linda bebé. Miró dentro de mis ojos como aquellas veces dignas de recuerdo, y yo sólo pensaba en alguna manera novedosa de largarme.

Bajó la vista y cuando volvió a mi, abofeteó...
¡Golpeó en el instante más esperado! Y volé... volé de espaldas hacia mi caída gloriosa, magnífica.




[Diego Valdés León]